Usuario - - Acceso de Usuarios
Viernes - 19.Enero.2018

Contactame
Baby Looney Tunes
Concurso Mi Mamá Me Mima


Subscríbete vía e-mail
RSS Contador de Suscriptores de El--Nene--No--Me--Come

Add to Technorati Favorites

La experiencia de un padre tiempo completo

ver las estadisticas del contenido recomendar  contenido a un amigo

Generación B

Organizar una familia puede ser una tarea titánica
La experiencia de un padre tiempo completo
 
A mediados de la década de 1990, cuando las corporaciones tenían dinero, un consultor recorrió la redacción del Times con una encuesta acerca de cómo equilibramos los empleados nuestras vidas laborales y familiares. Supongo que esto fue un esfuerzo bien intencionado por recordarnos que estaba bien tener una vida hogareña, aunque en aquel momento yo no le dedicaba mucho tiempo a la mía. Dedicaba 11 horas diarias a mi trabajo de editor, con otras dos horas y media de viaje ida y vuelta en tren a los suburbios, donde mi esposa y cuatro hijos, de entre 1 y 7 años aguardaban poder ver a papá aunque sea un minuto.
 
Mientras contestaba el extenso cuestionario, estaba seguro de que su único impacto sería que me tendría que quedar hasta más tarde para cumplir con mi trabajo. "Lamento que voy a llegar aún más tarde que de costumbre querida, tuve que llenar una encuesta de recursos humanos sobre cómo mejorar la vida familiar."
La encuesta hizo un buen trabajo en cuanto a desnudar mis fallas como padre, pero también me pinchó. Y una pregunta se quedó en mi mente y me ayudó a medir mi crecimiento como padre. ¿Usted maneja las fiestas de cumpleaños de sus hijos?
Bueno, no; mi esposa, Sandy, organiza las fiestas, pero yo trabajo duro ayudándola. (La encuesta no daba puntos por esto.)
"¿Díganme qué hacer?", era mi mantra como padre en aquellos años. ¿Manguerear el tobogán? No hay problema. ¿Poner la leche chocolatada en la heladera? ¿Cambiar un pañal sucio? Yo estaba preparado para todo.
Mi padre, un veterano de la Segunda Guerra Mundial y miembro de la Gran Generación, nunca nos hizo un sándwich, ni hablar de ayudar en una fiesta de cumpleaños. Trabajaba ocho horas y cuando no estaba trabajando, estaba descansando del trabajo.
Yo era parte de una generación que haría algo mejor. "No puedo salir", les decía a mis amigotes. "Tengo que hacer de baby sitter con los chicos para Sandy esta noche."
"No estás haciendo de baby sitter", decía ella. "Son tus hijos. El baby sitter es el que cuida a los chicos de otra gente."
 
Después de una década de abandonar su carrera, Sandy temía no poder volver, y yo estaba enojado porque me perdía de ver crecer a los chicos. Por lo que a la mitad de los años pesados de crianza de los niños, cambiamos los roles. Para mí la clave no fue reducir las horas de trabajo; se trataba de tomar tareas controlables mientras trabajaba. Luego de acostar a los chicos, a menudo escribía desde las 9 de la noche hasta que me quedaba dormido sobre la computadora.
Durante esta fase, descubrí que Annie sólo quería pavo en su sándwich, con mayonesa en ambas tajadas de pan; Sam quería pavo y queso y nada más; Adam sólo quería mortadela si teníamos mostaza Dijon Grey Popoun y Ben quería manteca de maní con dulce de uva, no mermelada de uva.
 
Descubrí lo indignante que es hacer cinco cargas de lavado en un día sin que nadie lo advierta. Al comienzo estaba seguro de que si ponía dedicación, mis cuatro chicos irían directo a las mejores universidades. Pero rápidamente descubrí que iban a ser quienes fueran y que debería considerarme afortunado si podía influir en algo secundario.
Adam fue el que me aclaró las cosas. Estábamos teniendo nuestra discusión habitual acerca de por qué tenía que estudiar más y él dijo: "Papá, no soy como tú, no necesito ser rico. Sólo quiero un departamento chico y un colchón". Estaba en noveno grado.
Yo cocinaba la cena, organizaba las idas al médico, navegaba a los chicos en sus vidas sobreprogramadas y sí, les organizaba las fiestas de cumpleaños. Y qué fiestas.
Invitábamos a dos docenas de sus amigos más cercanos y hacíamos búsquedas del tesoro pirata llenas de pistas ocultas, donde usaban palas de verdad para desenterrar tesoros enterrados en la playa al final de nuestra calle.
Los hacía correr carreras hasta que colapsaban.
 
Por épicas que fueran las fiestas, en general pasaban inadvertidas. Uno se acostumbra a esto. En la escuela me premiaban con buenas notas, en el trabajo con mejores puestos, más dinero y reconocimiento profesional. ¿El premio por hacer una rica cena familiar? "¿Por qué siempre tenemos que comer en familia papá? Nadie más tiene cenas familiares, pueden quedarse a jugar con sus amigos."
Creo que fue mi mamá la que dijo que ser padre es tarea sin reconocimiento.
Pero hay sorpresas. Al final del último año de la secundaria de Ben volvió de una fiesta de graduación y dijo: "Papá mis amigos estaban hablando de lo grandes que eran tus fiestas de cumpleaños".
Como se le escapó a Sally Field cuando le dieron su segundo Oscar: "¡Ustedes me quieren!" De modo que quizás ser un padre no es una tarea ingrata, quizás es simplemente como las elecciones en Zimbabwe: los resultados se conocen muy lentamente.
 
Los muchachos están en la universidad, y aunque Annie, en su segundo año de secundaria, sigue en casa, por primera vez en 18 años, los adultos superan en número a los chicos en casa. A mitad de su adolescencia vi a mis hijos comenzar a no interesarse por las fiestas de cumpleaños. Sabían que eran demasiado grandes, pero aún sentían la excitación de un chico pequeño en sus cumpleaños. Los regalos y salir a cenar con la familia no llenaban el vacío. Debido a que mi mujer y yo estábamos tan ocupados con nuestro trabajo, celebrábamos el fin de semana posterior, algo indignante.
"Gracias, papá, ya ni siquiera podemos tener nuestro cumpleaños en el día de nuestro cumpleaños. No importa papá, estoy seguro de que aún nos quieres".
 
El mes pasado, Annie cumplió los quince. Le dimos los regalos la noche antes porque Sandy tenía que hacer un viaje por su trabajo al día siguiente. Los muchachos se fueron. Pese a la gran pila de regalos Annie se veía desinflada. Le gustaron los regalos, agradecía interminablemente, pero no era difícil ver que se sentía defraudada.
Una hora más tarde vino a verme. ""Papá, ya sé lo que quiero hacer para mi cumpleaños" dijo. Quería ir con cuatro amigas a que le arreglaran las uñas. "Son solo US$ 7 cada una, papá".
Al día siguiente, después de su práctica de softball, llevé a las chicas al salón de belleza. Le di a Annie dinero para que las llevara a todas a cenar al restorán de crepe al otro lado de la calle. Mientras les hacían la manicura, fui a la panadería de la Gran Galletita y compré una torta y velitas y la dejé en el restorán de crepes. Annie tuvo su cumpleaños y se veía muy feliz después, pero el mejor regalo lo recibieron sus padres esta vez: una chica que había descubierto cómo ser feliz.
 
Michael Winerip 
The New York Times 
Traducción: Gabriel Zadunaisky
 
Compártelo: meneame delicious google bookmarks twitter facebook tumblr
vota:
(0 votos: promedio 0 sobre 10)
Autor: Michael Winerip - The New York Times
27/08/2009
ir arriba
COMENTARIOS
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.
ir arriba
Embarazo
Estoy embarazada
Bebes y Niños
Nutrición
Cuidados
Foto bebé niños
Ser padres
Soy Madre
Soy Padre
Historias
Nombres
Todo lo demás
Videos
Webs y Blogs
Libros
Noticias
Humor
Tiendas infantiles
Calzado infantil
Juguetes
Premama
Puericultura
Moda infantil
Mobiliario
Nube de etiquetas
familia albumes hofmann ser mama niño webs recomendadas dia de la madre fotos fotos niños foto bebe fotos bebes bebes y niños concurso fotos concurso baby looney tunes disney calendario
Lo + valorado
Nuestro primer paseo al parque
CON MI BEBE
Nuestra Primera foto juntos
nosotros
mi reina
Calendario
QUE BIEN ME LO PASO CON MAMA
Bebe bella
UN AMOR ESPECIAL
Video Niño Jugando Solito
Lo + visto
Bebe recién nacido
Baby Tazmania - Dibujos para colorear
Baby Bugs Bunny Lola- Dibujos colorear
Cómo saber si estoy embarazada
Frases sobre los abuelos
Baby Bunny Lola - Dibujos para colorear
Canciones de cuna
Juegos para bebes y niños
Cancion de Ben 10
Palabras para mi hijo