Durante los últimos días, hemos preparado un Especial del Día de la Madre con distintos contenidos que nos reflejan en esto de crear y acompañar a nuestros cachorros.
Aquí os dejo un breve pantallazo de estos materiales:
Desde aquí os envío el mayor de los abrazos, el más alto de los respetos, el brindis más emotivo... y que este Día de la Madre tenga la capacidad de heredar tanto cariño, para el resto del año hacia todas vosotras.
dia de la madre, embarazo, ser mama, test de embarazo (04/05/2008) - 329 visitas - 0/10 puntos - 0 opiniones añadir comentario - Soy Madre
Cierta vez preguntaron a una madre cuál era su hijo preferido, aquel que ella más amaba.
Y ella, dejando entrever una sonrisa, respondió:
- Nada es más voluble que un corazón de madre. Y, como madre, le respondo: el hijo dilecto, aquel a quien me dedico de cuerpo y alma...
Es mi hijo enfermo, hasta que sane.
El que partió, hasta que vuelva.
El que está cansado, hasta que descanse.
El que está con hambre, hasta que se alimente.
El que está con sed, hasta que beba.
El que está estudiando, hasta que aprenda.
Midedicatoria a todas las mamás y futuras mamás y ¿por qué no? también a todas aquellas que se plantean si algún día querrán ser mamás.
Este es un texto especial. Es cierto que cuando eres madre muchas cosas de las que antes catalogabas de "romanticonas y cursis" ahora te hacen llorar, pero lo que les dejo a continuación, es un texto que (además de lo anterior) me dejó pensando.
Ser madre te cambia la vida. Pero de una forma distinta a lo que pensabas.
Estábamos sentados a la hora de almuerzo cuando mi hija casualmente mencionó que ella y su marido estaban pensando en "formar una familia".
"Estamos haciendo una encuesta", bromeó! "¿Crees tú que debería tener un bebé?""
"Te va a cambiar la vida" dije yo, manteniendo un tono neutral.
" Ya sé" dijo ella, "no más dormir el fin de semana, no más vacaciones espontáneas", pero no era a eso a lo que yo me refería.
Miré a mi hija, tratando de decidir qué decirle. Quería contarle que las heridas físicas de tener un bebé sanarían, pero convertirse en madre le dejaría una herida emocional tan grande que la haría para siempre vulnerable. Quería decirle que nunca más leería el diario sin preguntar:
"¿y si ese hubiera sido MI hijo?". Que cada caída de avión, cada casa que se incendia, cada accidente de tránsito la van a perseguir.
Hace tiempo que no tenía un rato para mí entre que salgo del trabajo y voy a buscar al peke.
Al fin los 45 minutos de libertad!!! El niño esta bien cuidado en el jardín, estudiando ¡inglés!.
Entonces... ¿porque me siento así como "en bolas", como si me faltara algo, como que lo extraño?
Esa fea sensación de "nido vacío" que da las primeras veces (cuando lo dejamos por primera vez en el jardín, cuando pasa la primer noche en casa de la tía y sospecho que será lo mismo cuando vaya por primera vez al boliche, a la universidad, a vivir solo, a....) es normal. El niño se va haciendo grande, es decir independiente, es decir esta creciendo, es decir... ya no nos necesita tanto.
Ahora bien, en lugar de quedarnos llorando abrazadas a su sabanita babeada, y después protestar porque nunca tenemos tiempo para nosotras, acá van algunas ideas sobre qué hacer en estos 45 minutos de libertad:
Charlas de la plaza Cecilia Nuñez ¿De qué hablarán las madres cuando van a la plaza?
Siempre me las imaginé como un conjunto de brujas chusmas a las cuales solo les faltaba la escoba y los ruleros, hablando mal de las otras madres, o intercambiando recetas de tortas. Yo en cambio, una divina superada total, solo me limito a escuchar a las otras mamás y reforzarles su instinto maternal cuando esta medio alicaído. Ah!! y hablar de cosas realmente interesantes como... como... estemmm... claro, me acabo de dar cuenta porque no me entero nunca de las novedades del jardín 'extraoficiales', o de los lugares perfectos para comprar cosas de niños.
Quizás sea por eso que nunca llevé a Joaquín a una plaza. Pero antes de que piensen que eso es aún más horroroso que lo anterior, debo aclarar que en mi privilegiado caso, no voy a la plaza, porque la plaza viene a mí.
Una madre perfecta Cecilia Nuñez
Muchas veces me encuentro mirando, con envidia verdadera (y nada sana) a las mamis de la publicidad que son "artistas, estilistas, nutricionistas" y lucen perfectas. Ni más, ni menos. Jóvenes, impecablemente peinadas y maquilladas y siempre, ante todo, con una sonrisa.