La vida puede ser lo que uno quiere. Este es mi cuerpo y me corto el pelo como quiero.
La frase no tendría nada de significativa si no fuera porque fue dicha esta mañana a mi esposa por nuestro hijo de cuatro años y medio. Vía Bilinkis.com (recomiendo ampliamente la lectura de los comentarios)
El programa de TVE2, “Documentos TV” presentó el reportaje “Sueños Olímpicos” que relata la vida diaria de los niños que asisten a estas escuelas deportivas chinas donde hoy se entrenan más de seis millones de jóvenes atletas.
Thomas Robert Daley "Tom Daley" de 14 años, es el clavadista más joven en participar en unas olimpíadas, en representación del Reino Unido. Hará su presentación cuando salte de la plataforma de 10 metros del National Aquatic Center de Beijing, el 22 de Agosto del 2008.
El deportista más joven de la historia en participar en unos Juegos Olímpicos fue la gimnasta italiana Luigina Giavotti con once años y diez meses quien ganó además la medalla de plata en la prueba por equipos, en los Juegos Olímpicos de Amsterdam en 1928.
Me gustaría saber a que se debe que mi hijo de 8 años desde hace 2 meses solo es llorar cuando va a clase. Solo quiere estar conmigo y yo trabajo. Ya lo lleve al medico y él prometió cambiar pero cada dia es peor. Ayúdeme, no se que hacer , él es un niño normal.
Enviado por Laura
Te puedo dar mi respuesta como madre, pero te sugiero que también consultes con un profesional en el área infantil ya sea psicopedagogo o psicólogo infantil.
Habiendo descartado motivos clínicos con el médico, debes tener en cuenta que los llantos de nuestros chicos, aún cuando ya tienen 8 años son siempre un reflejo de lo que les está pasando y es por ello que no se trata de tener la voluntad o el compromiso de su parte, de portarse bien o mal. Es cierto también que como madres nos angustiamos por dejar a nuestros hijos llorando al entrar a clases aunque tengamos muy claro que tenemos y/o queremos trabajar.
Muchas veces nuestros hijos reflejan con sus llantos, no solo los miedos propios (no querer ir a clases por alguna razón) sino también nuestros propios miedos como mamá. Es por ello que te sugiero que hables con él proponiéndote acompañarlo en eso que le pasa para no sumarle a su actual tristeza por ir a clases, la presión de sentirse castigado por no querer ir.