La enfermedad periodental puede aumentar durante la adolescencia por la falta de higiene oral.
Los niños que mantienen una correcta higiene hasta los 13 años, son más propensos a mantener el hábito de lavarse los dientes y usar el hilo dental, que un niño que desde suinfancia no ha adquirido dicho aprendizaje.
Los cambios hormonales relacionados con la pubertad, aumentan en los adolescentes el riesgo de desarrollar la enfermedad periodental, la subida de progesterona y posiblemente de estrógeno causan inflamación en las encías produciendo sensibilidad e irritación en estas; estos síntomas van disminuyendo cuando se está acabando la etapa de la adolescencia, por ello es importante que durante este tiempo los jóvenes extremen la higiene dental.
Ante cualquier duda visite al dentista, él es, quien mejor puede asesorar a nuestros adolescentes.
La mejor manera que un niño/a adquiera el hábito de cepillarse los dientes a diario, es enseñarle desde una edad temprana; ponga un poco de pasta de dientes en el cepillo y deje que su hijo practique y se familiarice con él.
El sitio ideal de empezar con el aprendizaje, es la bañera, ya que resulta más fácil limpiar los restos de pasta dental; o bien puede ponerle de frente a un espejo para que se mire mientras se lava los dientes.
Puede adquirir varios cepillos infantiles diferentes y deje que cada día se limpie con uno distinto, a la vez coloque un reloj con la alarma programada para que suene a los 2 minutos, tiempo recomendable para la limpieza dental, en el lugar donde se realiza la higiene dental diaria.
La primera visita al especialista se tiene que realizar aproximadamente a los 2 años, cuando el pequeño dispone de la dentición completa, para que dicha visita no sea traumática, infórmele que es lo que le van hacer; mediante cuentos relacionados con el tema, hablándole o simplemente jugando a los dentistas, de esta forma el niño/a lo tomará como costumbre ir a la consulta sin ningún temor.
No hay que esperar a que halla un problema para acudir al especialista.
Si los padres enseñamos a nuestros hijos unas normas básicas de higiene, tales como lavarse las manos antes de comer, ducharse todos los días… ¿por qué no les mostramos la importancia que tiene una buena higiene buco-dental?
Cada edad tiene su ritual de limpieza. Desde los primeros días de vida de nuestros hijos, en los que limpiamos sus encías con una gasa húmeda, hasta los 12 años, cuando conseguimos que se cepille los dientes por sí mismo después de cada comida.
Día tras día, las autoridades y especialistas nos repiten que tenemos que lavarnos los dientes después de cada comida, así como cambiar el cepillo cada 3 meses, sin olvidarnos de acudir al dentista al menos una vez al año.
Ante la necesidad de concienciar a los padres del aprendizaje en este hábito infantil, hay que tener en cuenta que los niños aprenden por imitación. Así, un buen ejemplo es que tus hijos vean cómo te cepillas los dientes y el uso debido del hilo dental. Cuando compremos un cepillo infantil, no debemos olvidar que tiene que ser acorde a la edad y al tamaño de la boca. Estos son consejos fundamentales para lograr una buena limpieza: mientras más grande sea la boca del pequeño, más grande ha de ser el cepillo.
La web Micepilloporcorreo.com, presenta una iniciativa muy original: escoges tu cepillo, la frecuencia de recambio y ellos te lo envían a tu casa como si fuera una carta, por el correo. Dentro de la variedad de cepillos dentales que presentan, han creado un espacio reservado para los peques de la casa. Son ellos, junto a sus padres, los que elijen el cepillo de dientes que mejor se adapte a su edad y sus gustos.
Existe una gran variedad para elegir y cada uno de ellos tiene una característica que les hace únicos. Tras escogerlo lo recibirán en el buzón de casa, siempre que señalen antes en la Web cada cuánto tiempo quieren que se lo renovemos (se recomienda cada 3 ó 4 meses). Y solo queda cambiar el nuevo cepillo por el viejo. Un proceso muy fácil y sencillo, cuya misión es cuidar de las bocas de los más pequeños.
Te comentamos aquí algunos consejos para lograr que obedezcan ANTES del quinto llamado:
Solicitar las cosas o dar las órdenes, mirándolos y pidiéndoles que te miren: El contacto físico ayuda que no te puedan ignorar y lo involucran más en lo que les estás pidiendo. Si le gritas desde el otro lado de la casa, es más facil que tu orden se disuelva en el camino.
Chequear con ellos si nos han entendido: Una buena forma es pidiéndoles que repitan lo que les hemos solicitado "Carla, haz pis antes de acostarte y luego lávate las manos. ¿Qué debes hacer antes de acostarte?"
Ser breves, claro y concretos: "Portate bien" o "Sé una buena niña" es un concepto que puede diferir entre la mamá, la abuela y la niña en cuestión.
Luego del comentario del otro día sobre la pregunta de Papá Noel en Yahoo Preguntas, decidí incursionar yo misma, con un tema que me interesa bastante:
¿Cuál es el juego preferido de tu bebé o niño? Pues bien, hasta este momento me han contestado 6 personas, contándome sobre las anécdotas de sus propios niños, o bien sobrinos, primitos, etc.
Estas son las respuestas. Luego tocará elegir la mejor
Jessica S: A mi bebe le encanta jugar a la pelota, tiene dos años y medio y le gusta todo lo que sea redondo y ruede, pelotas ruedas, discos etc
Flaca S: tengo un sobrino de 1 año y no le gustan los juegos ni los juguetes, el prefiere explorar la casa completa, cajones, repisas, abajo de la cama, closets, cocina etc....etc..... empezo a caminar pero desde que gatea no juega con nada ni se entretiene con sonajas, juguetitos y eso. el prefiere dar excursiones el dia entero por su casa.
Siete de cada diez chicos tienen algún amiguito imaginario antes de los 7 años
Lo afirma un reciente estudio publicado en los Estados Unidos. Destaca que estos personajes de fantasía son una señal de imaginación fértil y un punto importante en el desarrollo cognitivo y emocional del niño. Padres, a no preocuparse.
“Mamá, Romi tiene hambre”, le dice Tiziano, de cuatro años, a su madre. Parece una charla común y corriente, salvo que Romi es un amigo ¡imaginario!. Muchos padres se preocupan, se incomodan y hasta se enojan cuando sus niños tienen compañeros de mentiritas. Sin embargo, según un reciente estudio publicado en el sitio estadounidense Developmental Psychology, la comunicación de los chicos con estos personajes es señal de una imaginación fértil y un punto importante en el desarrollo cognitivo y emocional del niño. “Es un ensayo general para la vida real, porque se interactúa con todo tipo de personajes y se maneja la resolución de conflictos”, sostiene.
Según un nuevo estudio de los EE.UU., dormir boca arriba empeoraría la apnea infantil en menores de tres años. El trabajo, que no evaluó específicamente a bebés, plantea la necesidad de consultar al pediatra sobre la posición correcta para cada niño.
“Los niños pequeños con dificultades respiratorias obstructivas durante la noche, o apnea del sueño, parecen experimentar más problemas respiratorios si duermen boca arriba que cuando duermen en otras posiciones”, concluye un nuevo estudio publicado en la última edición de Archives of Otolaryngology - Head & Neck Surgery. Este trabajo abre nuevamente el planteo sobre qué posición deben tener los pequeños a la hora de dormir y refuerza más aún la participación del pediatra, en cada caso, a la hora de evaluarlo. La recomendación es clara en adultos: dormir boca arriba aumenta el número de “paradas respiratorias”; sin embargo este mismo consejo para los niños afectados por este trastorno se desconocía.
Cosas que me dijeron o ví cuando fui a las reuniones en los distintos jardines... y que me hicieron salir huyendo!!!!
1 - Que juntarán las salas de 4 y 5 años porque "lo único que puede pasar es que los más chicos aprenden de los más grandes." Juntar a niños de distintas edades sin tener en cuenta la evolución individual no es lo ideal. Cada edad es distinta y tiene sus propios procesos evolutivos. Por algo se separan una sala de otra en la mayoría de los jardines.
2- Que no hacen reuniones de padres grupales porque "son para chusmerío". NO! Las reuniones de padres le permiten a uno darse cuenta de que el dictador propio no es el único, que el hijo propio no es el único que no quiere comer, y sobre todo, cómo hacen los demás padres para solucionar estos temas.