Todas las madres del mundo hacen y dicen exactamente las mismas cosas. Yo creo que les dan un cursillo secreto en el que aprenden esos comportamientos que llamamos “cosas de madre”. Quién no ha escuchado alguna vez el clásico “Tú hazle caso a tu madre, que tu madre sabe mucho de esto…” ¿De dónde creen que ha podido sacar una madre una frase así? Pues del cursillo.
Lo primero que les enseñan en el curso es a repetir mucho las cosas. Por eso, cuando eres bebé hablan contigo como un disco rayado:
- ¿Cómo estás? ¿cómo estás? ¿cómo estás?
Seguro que si el bebé pudiera hablar, les diría:
- Hasta el gorro, hasta el gorro, hasta el gorro…
En su monólogo del Club de la Comedia, Verónica Forqué nos demuestra con un excelente humor irónico como la Navidad es una fiesta para los niños... muejejee
Mi mamá era una fanática de los baños públicos. De chiquita me llevaba al baño, me enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza.
Finalmente me instruía: 'Nunca, nunca te sientes en un baño publico' Y luego me mostraba 'la posición' que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. Eso fue hace mucho tiempo. Pero aun hoy en nuestros años más maduros, 'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está que revienta.
Cuando 'tienes que ir' a un baño publico, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que los calzones de Brad Pitt están a la venta y a mitad de precio. Así que esperas pacientemente y sonríes amablemente a las demás mujeres que también están discretamente
cruzando las piernas.
Finalmente te toca tu turno. Verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa...
Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa que te colgaste al cuello, porque el bolso está lleno de mierdas que fuiste tirando adentro - la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso -.
Pero volviendo a la puerta... como no tenía picaporte, solo tienes la opción de sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas las bragas y tomas 'la posición'... Alivio...... AAhhhhhh..... Mas alivio... Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar....
Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, así que te quedas en 'la posición' mientras tus piernas tiemblan tan fuerte que registrarían 8 en la escala de Richter, sin contar la salpicada finiiiiiita del chorro se que pega en la loza y que ¡¡¡te moja hasta las medias!!! ¡¡¡que seguramente se va a notar!!!
Para alejar tu mente de esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico, peroooo, joooooder...! el rollo esta vacío...!. Tus piernas tiemblan cada vez más. Recuerdas el pedacito de papel con el que te limpiaste hace un rato la nariz. Eso tendrá que ser suficiente.
Lo arrugas de la manera mas esponjada posible. Pero es más pequeño que la uña de tu dedo y encima todavía esta mojado de moco...
En eso, alguien empuja la puerta de tu baño y como el cerrojo no funciona recibes tremendo viandazo en la cabeza. Les gritas caliente:
¡¡¡ OCUPADOOOO !!!', mientras continúas empujado la puerta con tu mano libre y el pedacito de kleenex que tenías en la mano se te cae exactamente en un charquito que hay en el suelo y no estás segura si es agua o meao.... y te vas de espalda y te caes sentada en el inodoro.
Te levantas rápidamente, pero ya es demasiado tarde, tu culo ya entró en contacto con todos los gérmenes y formas de vida del asiento porque TU nunca lo cubriste con papel higiénico, que de todos modos no había, aún cuando hubieras tenido tiempo de hacerlo.
Sin contar el golpe en la cabeza, el desnuque con la correa del bolso, la salpicada del chorro en las piernas y en las medias, la que te conté, que todavía esta mojada... el recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima de ti, si supiera; porque su culo nunca toco el asiento de un baño publico, porque francamente, 'tu no sabes qué clase de enfermedades podrías agarrar ahí'.
Pero la debacle no termina ahí... ahora el sensor automático del baño está tan confundido que suelta el agua como si fuera una fuente y manda todo al colector con tal fuerza que te tienes que agarrar del tubo que sostiene el papel de baño (cuando hay) por miedo a que te vaya a chupar y vayas a aparecer en la China.
Aquí es cuando finalmente te rindes. Estás empapada por el agua que salió del baño como fuente. Estás exhausta. Tratas de limpiarte con un celofán de uno chicles Adams; luego sales inconspicuamente al lavamanos. No sabes cómo funcionan con los sensores automáticos así que te limpias las manos con saliva, te las secas con una toalla de papel y sales pasando junto a la línea de mujeres que aun están esperando con las piernas cruzadas y en estos momentos eres incapaz de sonreír cortésmente.
Un alma caritativa al final de la línea te dice que vas arrastrando un trozo de papel higiénico (pegado a tu zapato) ¡¡ del largo del río Mississippi...!!... Arrancas el papel del zapato, lo depositas rudamente en la mano del alma caritativa que te dijo que lo traías pegado y le dices
suavemente: ¡¡¡ Toma... puedes necesitarlo...!!!' y sales.
En este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras te esperaba. '¿Por qué tardaste tanto?' te pregunta azorado. Aquí es cuando le das una patada en los huevos y lo mandas a tomar por el culo.
Esto esta dedicado a las mujeres de todas partes que han tenido que usar un baño público. Y finalmente os explica a vosotros, hombres, por qué nosotras tardamos tanto.
a) Tiene niños b) Que algún día tendrá niños c) Tuvo niños que ya están grandes d) Alguna vez fue niño e) Conoce a algún niño
Mientras empacaba para mi viaje de trabajo, mi hija de tres años, estaba encantada y pasando un buen rato jugando en mi cama. En cierto momento me dijo:
- Papi mira esto - y paró dos de sus deditos de la mano-.
Tratando de tenerla entretenida, cogí su mano y me metí los dos deditos de su mano en mi boca.
Me voy a comer estos deditos.. le dije simulando comérmelos, antes de salir del cuarto de nuevo. Cuando regresé mi hija estaba parada en la cama mirando sus deditos desde varios ángulos y con una expresión devastadora en su cara, por lo que le pregunté:
Vía Webalia.com: 250 vídeos, 600 imágenes, 7000 textos: Chistes, reflexiones, poesía, viajes, recetas y muchas otras cosas
Una madre estaba en la cocina mientras escuchaba jugar a su hijo en la sala con su tren eléctrico nuevo. Entonces escucha que el tren se detiene y su hijo dice:
- '¡Todos los hijos de puta que quieran bajarse, háganlo ahora porque esta es la última parada! ¡Y todos los hijos de puta que van de regreso y se quieren subir, metan sus culos dentro del tren ahora porque vamos a partir ya de una puta vez!'
Chiste: La experiencia de ser padres Cecilia Nuñez
Mi hijo de doce meses por fin ha empezado a dar sus primeros pasitos. Que cosa mas.... jodída! Si, porque, de repente, se ha convertido en un auténtico suicida. Lo primero que uno descubre cuando su hijo empieza a andar es su afición por los deportes de riesgo:
- Concretamente, a mi hijo los que mas le gustan son el esquinning, que consiste en lanzarse de cabeza contra todas las esquinas.
- El tresilling, consistente en subirse al tresillo y tirarse de morros contra la mesa...
- Y el mas peligroso: el telefunking, que básicamente consiste en correr hacia el televisor... y empotrarse contra la pantalla. Sin ir mas lejos, mi hijo el otro día se lanzó contra Los desayunos de Antena 3 y le comió tres churros a Isabel San Sebastián. ...leer más chistes, crianza, humor, niños (26/11/2007) - 226 visitas - 0/10 puntos - 0 opiniones añadir comentario - Humor
En el jardin de Infantes se estaba organizando la fiesta de fin de curso y la directora le envia una esquela a las mamas para que fueran disfrazadas de una determinada manera.
El dia de la fiesta empiezan a desfilar las señoras con sus disfraces: una mama de conejita, otra de ratoncita, otra de mariposita...
De pronto aparece en escena una mama exagerandamente pintada, llevando una minifalda de cuero, un top escotado, con la mitad de los pechos al aire, medias negras de malla, cartera con lentejuelas y zapatos de tacos altisimos.
Azorada, la directora le pregunta:
- Señora ¿ de que vino disfrazada? ¡ por Dios!!!
- Vine disfrazada como me dijo. De Puta Fina.
- Nooooo!!!- exclama la directora tomandose la cabeza